Cuando una pareja llega a terapia, normalmente no lo hace porque “todo va mal”, sino porque algo se ha ido torciendo y ya no saben cómo abordarlo sin discutir, distanciarse o hacerse daño.
A veces hay conflictos claros; otras, simplemente una sensación de desconexión, cansancio o incomprensión.
La terapia de pareja ofrece un espacio donde poder parar, tomar perspectiva y entender qué está ocurriendo en la relación, sin buscar culpables ni imponer soluciones externas.
Trabajo principalmente en formato online, lo que facilita que ambos miembros puedan implicarse en el proceso incluso si tienen horarios distintos o viven en lugares diferentes.